domingo, abril 27, 2008

Les agradezco profundamente las muestras de solidaridad y afecto. Me han devuelto la calma y renovado la energía para seguir escribiendo. Ustedes hacen que esta vida tenga sentido y razón.
Muchas gracias.

jueves, abril 24, 2008

Acerca de un post...anonimato e impunidad

Con pesar, pero a la vez con un profundo desagrado, descubro que muchas de las más nefastas herencias que nos dejó la Dictadura siguen haciendo presa de algunas personas; me refiero al anonimato y la impunidad. ¿Es posible que aún queden seres de bajo espíritu que, amparados en el anonimato, se dediquen a denostar a las personas? ¿Es concebible que todavía haya gente que tenga la impunidad de ir por la vida derrochando bajeza?
Lo peor de todo es que no es a mí, la persona, a la que se insulta y agrede, sino a un medio de expresión tan sublime como la literatura y la poesía.
Este espacio es personal y aunque no es privado, el mundo tiene el derecho de no acceder a él si lo visto no es compartido por sus mentes y preceptos. Pero nadie tiene el derecho de utilizar esta plataforma como tribuna para echar a correr su falta de altura de miras y su probreza espiritual.
El comentario, en cuestión, no será borrado porque no tuve, en aquellos tiempos oscuros la más mínima intención de encubrir los abusos cometidos bajo la premisa del desconocido que no da la cara, ni se identifica, y, por ende, menos lo haré ahora cuando, a mi parecer, estas odiosidades y lacras deben quedar al descubierto para ser erradicadas de una vez por todas de entre nosotros.
Y en lo que a mi blog respecta, seguirá siendo un arma de manifestaciones personales y continuará agradeciendo los comentarios y las críticas de aquellas personas decentes que siempre me han hablado a través de él.
El anonimato es pernicioso y la impunidad, nociva.

martes, abril 22, 2008

El presente me habla de girasoles justo cuando el otoño estrangula las hojas y mi ánimo vivo momentos de ajetreo y confusión me devano los sesos tratando de descifrar qué es lo que quiero en definitiva estoy convencida de lo que estoy haciendo? vale la pena dejar de lado la comodidad de una rutina anunciada y conocida por saltar a una quimera que puede ser un abismo disfrazado de felicidad? es la pregunta frecuente, es la duda persistente y es la única incerteza que soportan mis elásticos mentales quiero raíces que se entronquen en mi cuerpo y no un remedo de realidad que luego deba arrastar como un lastre para eso mejor cierro los postigos y me guardo a esperar ver pasar mi cadáver una tarde de domingo cuando el sol esté en su plenitud y ya no haya más que hacer por otro lado es bueno tomar riesgos hacen que lata el corazón se estiren los músculos y escurra por el cuerpo la sensación de estar viva será que debo dejarme mecer y CAER como las hojas amarillas que ya pueblan el suelo que piso a diario? no sería la primera y por cierto no la último porque mi naturaleza es una búsqueda de estos momentos que en cuanto llegan me hacen huir casi despavorida es mejor esperar si total finalmente tengo una vasta experiencia en el acecho.

sábado, abril 19, 2008


Que no se asuste el fantasma
que no le tema al olvido


Nadie lo vence en su trono tutelar
cautelado por la espera
la costra-espera que he edificado en su entorno


Allí estará siempre
comandando mis designios
dibujando mis pasos
cerrando mis ojos dentro de los suyos.

miércoles, abril 16, 2008

Homenaje al 6.9


Alguien pensó una vez que un 9 no conduce a nada; es algo así como estar a punto de llegar y fallar en el último minuto, chingarse; un triunfo moral que te deja la sensación de perder en las puertas de la meta; un estado entre la nada y la cosa ninguna porque llegaste hasta el final, pero no acabaste; hiciste el camino, sin llegar a la cima; sudaste, pero te faltó la gota que rebalsa el vaso.

El 9 es una cifra torturadora; un verdugo en la carrera de los competidores empedernidos, que no tienen codificado el trayecto, sino el final; el exitista que no contento con haber llegado quiere la cereza del pastel para que éste parezca dulcemente merecido.



Y si lo llevamos al plano de las calificaciones suena aún peor...un 6.9 es una bofetada al ego de quien cree que sus acciones no son perfectibles, sino perfectas; de aquellos que consideran el margen de error como un accidente sin mayor importancia, imperceptible e inadvertido...



Es injusto el juicio despiadado que se le sigue a esta cifra monumental, sin considerar que el 6.9 es una obra maestra de la arquitectura matemática...milimétricamente bien puesta y, por sobre todo, legítimamente merecida.



Yo reivindico el derecho de llegar sin alcanzar...no se puede tener todo en la vida, o no?




sábado, abril 12, 2008


Ven
jala mi mano con fuerza
no hagas caso de mi resistencia
(es el sino de mis ancestras)
tómame y llévame donde creas que es el paraíso
no tengo reseñas de él
cualquier lugar colmado de calma lo parecerá
aunque luego se disemine el hechizo
(también tengo recetas para exorcizarlo)
pero necesito conocer al menos el concepto
antes de que el vocabulario me tuerza
el entendimiento claro y la palabra certera
no hagas caso a mis réplicas
no pongas oídos a mis repudios
sólo jala y bésame la razón
para emborrachar la perdiz de esa lógica malsana
que le da nombre a mi estatura.
No permitas que no te diga
te quiero.

martes, abril 08, 2008




Hace tiempo que no oía palabras bellas, de ésas que a uno le endulzan el día y disipan las nubes. Hace tanto tiempo ya que el oído ha caído en desuso y comadrea con su amiga la incredulidad; ambos se encargan de presentar los petitorios de alerta y de máxima seguridad: hay que tener los métodos compirativos actualizados es la consigna que le repiten sin cesar a la razón.


Yo los miro desde mi atalaya; desde ese viaje astral que decidí darme en el momento justo en que comenzaron a tintinear los dulzones palabreos y opté por disfrutar el almibarado regalo que me había traído el otoño (siempre tan inclemente conmigo). Los observo resguardarse y tomar sus providencias; los observo confiar y entregarse a la Providencia.




lunes, abril 07, 2008

Los huesos se hicieron agua y los contornos se fueron de vacaciones.
El cuerpo se hizo ovillo y clamó agua y paz.
Las nubes sitiaron mi pieza y se recostaron a mi costado durante la tarde.
El sol corría por mis venas cuerpo arriba.
Fue la fiebre.

jueves, marzo 27, 2008

Puedo amar
el polvo que se junta en el fondo de los bolsillos
la greña de pelo que persistente cae sobre una frente
el mordisquear la tapa de los lápices
las manos frías en otoño y primavera
la manía de sentarse siempre en el mismo sitio
la modorra de un domingo por la tarde
el movimiento incesante de unas piernas nerviosas
el tarareo de una canción bajo la lluvia
el culto a un dios inexistente
la molestia de un despertar brusco
la inocencia de un libro olvidado en el velador
el amor que se prodigan los caracoles
los tumultos
las alucinaciones
los sueños inconclusos
los sones de un bolero amargado
una escalera que no conduzca a ninguna parte
una ecuación que intenta explicar la vida

Lo único que no es amable es la distancia que me separa de ti.


martes, marzo 25, 2008


Mi mente es una disgresión empedernida

un sobresalto constante

un inmóvil vaivén en el espacio del sueño.

Yo soy una certeza hecha jirones

un harapo con efigie humana

un desencuentro taciturno.

Mis huesos echaron andar el futuro

no los detiene el compás del viento

los calma en ansia de un encuentro.

Sólo eso...


a lo lejos alguien canta


Comienzo pasos de retirada

volver la vista es lo que conozco

la aventura creció lejos de mis orillas

prefiero la suave rutina de mis rendijas

y el polvo anquilosado de mis uñas.


Duró lo que pervive un suspiro

como todo...

sábado, marzo 22, 2008

A veces las despedidas son dolorosas...bueno, casi siempre, pero es peor cuando alguien se va sin decir adiós...algo queda en el aire sin ser resuelto, vacilante e incierto.
El adiós, aunque suene resuelto y definitivo, sin retorno, deja un espacio que puede, eventualmente, ser llenado. En cambio la no despedida invita a la espera por tiempo indefinido y, convengamos, no hay espera que sea placentera, ni siquiera aquella que esgrimen las futuras madres o los padres ansiosos...las esperas siempre son una tortura; dejan la sensación de que algo está ocurriendo allá afuera y uno se lo está perdiendo, aunque sea sólo el pasar taciturno de una micro.

jueves, marzo 20, 2008

Hoy una alumna me confidenció que le habían dado su primer beso.
Hoy un pequeño se atrevió a leer frente a sus compañeros, pese a su tartamudez.
Hoy un alumno me contó un chiste cochino en mitad de la clase.
Hoy hablé sobre la literatura neoclásica y los hecatónquiros.
Hoy disfruté nuevamente con el gitano Melquiades.
Hoy escuché las penas de amor de un alumno enamorado.

Hoy fue un buen día...

lunes, marzo 17, 2008















Arráncame la piel con ese abrazo
que me adeudas desde el tiempo.

Congélame la savia expectante
que no ha cuajado con el olvido.

Hazme gemir tu nombre
ya no como un lamento.

Siémbrame el alma toda
con el fruto de tu boca.

Y despiértame muy suave
cuando de ti sólo quede el aura.

Arráncame
Congélame
Hazme gemir
Siémbrame
Y despiértame.

domingo, marzo 16, 2008


Me vino de pronto,

aunque quizás anunció su arribo una cuadra antes,

cuando recordé qué guapa me sentía hace un año más o menos y

qué distante estoy ahora de esa sensación.
El caso es que caminaba por uno de los pasillos del supermercado y la sentí.

Comenzó a invadirme desde el estómago hacia arriba primero,

hasta llegar al corazón y

luego de ahí al resto del cuerpo.
Fue una sensación similar a la que tengo a veces

cuando se hace el silencio de pronto,

cuando termino un libro o

cuando llego a la casa y no hay nadie.
Es vacío;

un vacío de orfandad,

de frío interior y

soledad.
Enseguida se me nubla un poco la vista y

pienso en refugiarme en una conversación amigable,

en un gentío improvisado o en esto,

la escritura.

sábado, marzo 08, 2008


En un minuto se desencadena el destino
implacable
inexorable
se detienen los relojes
se silencian las palabras
sólo la lluvia sigue cayendo.
La mirada captura un instante
que se hace eterno
único
imperecedero
y no queda nada más.
Vivimos en busca de ese destino
a tientas
lo desconocemos en su incerteza
vamos hacia él
ciegos
ignotos
anhelantes en la tarea de hallarlo.
Y cuando nos asalta por el costado
huimos
atemorizados por la certeza
de su llegada
implacable
inexorable.
En un minuto se desencadena el destino...

domingo, marzo 02, 2008


Lo pasamos bien el viernes en la noche...Parecíamos represas a punto de estallar; llenas de reflexiones de fin de vacaciones, de fin de semana y de otros fines más tristes. Pero logramos exorcizar la pena y, abriendo las compuertas de la palabra, dejamos salir la costra atascada y maloliente que teníamos dentro.

Bueno, los brebajes siempre ayudan poniendo más agudo el entendimiento y la bravura, pero para nosotras que gozamos de la facilidad de la palabra, estos sólo contribuyeron a apurar las sonrisas y el humor con que se deben enfrentar estos traspies existenciales.

Luego vinieron las cartas y la confirmación de algunas ideas que ya veníamos desgranando, pero ahora dichas por una crespa desconocida, con mirada inquisidora y brazos espásticos.

Una vez que la hora pasó y la velada debía llegar a su fin, debimos echar mano de toda nuestra dignidad para que nuestro bamboleo etílico pasara por sensualidad al caminar y así dirigirnos altivas y desafiantes hasta la avenida en busca de un taxi en donde depositar nuestra ya cansada humanidad.

Pero aún quedaba lavia para vertir un par de comentarios más y, como dos añejas adolescentes compinches, nos sentamos en un paradero a desmenuzar los últimos atisbos de unas vacaciones que se alejan demasido pronto. Acabado el análisis exahustivo del futuro inmediato, cada una agarró un auto y partió a perderse en un sueño profundo y en un incipiente dolor de cabeza que viene a confirmar que ya no estamos para tanto exceso: de trasnoche, de jarana, de alcohol, de juventud, pero con la firme convicción de que pese a esa cruel e inhumana certeza, nosotras no nos entregamos fácilmente y damos la pelea hasta morir.



Lo pasamos bien el viernes en la noche...

domingo, febrero 24, 2008

Estallido

disociada
desmembrada
desunida
mi humanidad yace desperdigada por una emoción negra
un llanto contenido
apretado a los nervios
coyuntado

la placidez del día me violenta
pasa a mi lado mofándose de mi angustia
hiriendo mi lacerada mirada
asustada
agazapada
el miedo me despertó con un susurro maldito
el ansia se hizo su cómplice
y el silencio su encubridor
el tridente está horadando mi estómago ahora
abriendo sendas en mi mente atronada de pensamientos
infames
fatuos
tiránicos

me dejo llevar como el sauce desliza la lluvia
flexible
dócil
resignada

me dejo llevar hasta la demencia

sábado, febrero 16, 2008

No te dejes vencer...

Tu frente reposa entre las manos
acalla el torbellino de los pensamientos
un rictus de angustia atraviesa tu cara
la devastación te aprieta el alma
y abre las compuertas del llanto.

Lloras la vida que te ha sido mezquina
lamentas el curso siniestro de los días
la circunstancia mortuoria de las horas recientes.

Has de saber que el tiempo corre hasta para los lamentos
porque la eternidad no existe ni para ellos
quedarán regados en la oscura memoria
sólo al amparo del olvido.

Mañana estará de vuelta tu sonrisa
la ilusión volverá a caminar a tu lado
habrá un crepúsculo para tu descanso.

No te dejes vencer.




jueves, febrero 14, 2008


No nos vayamos en la volá, por favor...
las rositas,
los bombones en forma de corazón y
los mariachis debajo del balcón,
pidiéndole al reloj que no marque las horas,
no son una dádiva del san Valentín que purga en las iglesias,
ni del amor que profesamos durante 364 días y que hoy tiene carta blanca para ser expresado a los cuatro costados.

Este san Valentín
es el mismo de la Coca Cola,
el que festeja también en Halloween,
el que revive el afecto por los padres,
las madres, los abuelos...
no nos vayamos en la volá.

Seamos sinceros,
celebremos la llegada de la única MESÍAS
que ha venido a liberarnos de nuestra insulsa inocencia:
DOÑA GLOBALIZACIÓN.

sábado, febrero 09, 2008

He caído desde la algarabía del ruido al abismo profundo del silencio.
Mi cuerpo aún no termina de acostumbrarse a este nuevo espacio infinito y mi mente vaga solitaria en un mar de pensamientos inútiles.

Voy de un lado a otro, buscando una ocupación que me distraiga y sólo encuentro destinos momentáneos, que me arrancan por breve tiempo de esta soledad aplastante.

Un libro tirado por ahí; varias películas a medio camino de ver; muchos cigarrillos aplastados en un cenicero; música estridente y yo en medio de la nada.

Afuera la noche taciturna de un sábado desierto.

El calendario me indica que me queda poco tiempo de este descanso que, por momentos, ha sido descarado.

Pienso en la innumerable cantidad de veces que, durante el ajetreado año, ansío estas horas muertas y sólo para mí...qué irónico, no?

Las vacaciones son como los finales de los libros: una vez que acabas de leerlos, te sumes en una especie de depresión, de tiempo vacío, de duda acerca de lo que sigue...el siguiente paso.

En ésa estoy ahora:

¿Cuál es el paso que sigue?