sábado, noviembre 29, 2008

Estas palabras son para ti
que me atisbas por los intersticios del recuerdo
que me asaltas cuando el minutero duerme
y arrojas un susurro en mis pestañas.
Tú, que no tienes nombre pronunciable
que rehuyes los neones del presente
y te alejas y te vas por la vereda lejos
tan lejos que mi mirada ya no te alcanza.

sábado, noviembre 15, 2008

Se fueron mis porotitos...


Hace tan solo unas horas que se fueron y ya comienzo a extrañar sus voces altas y sus risas estridentes. Trato de pensar que igual los seguiré viendo, aunque sea de vez en cuando, pero en el fondo, bien en el fondo, sé que no será igual. Y la contradicción surge espontánea: estoy feliz con que hayan salido al mundo real, pero al mismo tiempo quedo con un vacío inmenso y una maleta de recuerdos que me acompañarán en sus ausencias.
Nunca les dije todo lo que significan para mí porque, por primera vez, descubro que al lenguaje le faltan palabras para expresar el cariño, la gratitud, la emoción de verlos crecer...¿Cómo se le dice a 26 personas que tu vida cambió positivamente gracias a ellas? ¿Cómo le explicas a alguien que, si hoy tienes un par de prejuicios menos, es porque tuviste la oportunidad de conocerlo?
Bueno, eso me pasó con Uds.: gané como persona porque me deshice de un par de prejuicios y gané en sabiduría y madurez.

Ojalá a esta hora estén disfrutando de este tremendo logro que han sumado a sus vidas...celebrénlo harto porque es muy merecido...Hagan también un salud en mi nombre porque, en cuanto termine la tocata...les aseguro que yo haré más de un brindis por Uds.

Los quiero con el alma

sábado, noviembre 01, 2008

23 de noviembre de 1991...


Waldo era un hombre simple: disfrutaba del fútbol, en la cancha de su barrio, los domingos por la tarde, tenía costumbres y hábitos de funcionario público, como demorarse en empezar a atender público y apurarse para marcar la tarjeta de salida y jactarse de la atracción que ejercía en las mujeres de la oficina.

Todo en su vida corría por el carril correcto, rutinario y estable. Hasta que tuvo el mal ojo de fijarse en mí; ahí comenzaron sus quebraderos de cabeza ante esta mujer que le resultaba tan extraña como atractiva.

No es que fuera una alucinación, ni una aparición celestial. Sólo era muy distinta a las que había conocido y de quienes se había enamorado hasta ese entonces. Una mujer que ponía su carrera universitaria por sobre cualquier afecto y quien, iniciada la relación, le dejó muy en claro que más temprano que tarde, volvería al puerto a retomar los cuadernos y los libros que habían quedado congelados.

Una mujer que rehuía sentirse la "patita de conejo" de un hombre, relegándose al segundo plano y a la boca cerrada. Una mujer que siempre tenía algo que decir y, si no sabía, preguntaba sin tapujos ni vergüenzas. En fin, una mujer distinta a las "suyas".

Para mí, el romance era importante, aunque no urgente, ni decisivo. Para Waldo comenzaba a ser más determinante, aunque no lo demostraba en exceso. En resumen, ésta debía ser una relación más, como muchas otras que un ser humano vive a lo largo de su vida.

Pero algo cambió el curso de la historia, definió su existencia y marcó, con un ribete negro, el calendario de la mía.

Sin percibirlo había un hilo conductor que, silenciosamente, teñía nuestras pequeñas disputas y menores discusiones: los celos de él. Nunca me parecieron amenazantes, sino más bien, casi pueriles, ingenuos y hasta irrisorios, ya que no iban enfocados a un "otro", sino que a todo aquello que yo pudiera pensar, desear y soñar y que no lo involucrara como protagonista. Quizás por ello, jamás les presté mucha atención y ni siquiera los discutí con vehemencia.

Hasta que llegó el momento en que se mostraron en su total desequilibrio. Era una celebración de trabajo (no recuerdo el motivo). El ambiente estaba muy festivo y el grupo de amigos bailaba entre sí, salvo yo que departía con gente más allá de los límites del círculo social. Eso le molestó y, consecuente con su habitual manera de proceder, me pidió que conversáramos. Allí me manifestó su enojo y yo hice lo propio, recordándole que no era su "propiedad", sino su pareja.

Fue en ese momento que comenzó a oírse una canción, de aquellas de moda y que nos gustaba a ambos y fue en ese momento, también, que Waldo dijo algo que yo desestimé: era la última vez que oía ese tema.

Volvimos a la fiesta, seguimos cada uno por su lado, aunque, según yo, no enojados y nos perdimos de vista.

Lo siguiente que recuerdo fue un alboroto repentino y voces que decían que había ocurrido un accidente en la calle.

Salimos del lugar, nos encontramos con una pareja de pacos que nos informaron que, según testigos, un auto venía a mucha velocidad por la Alameda y no había alcanzado a detenerse cuando un joven se había lanzado a su paso...

Waldo se había suicidado.

domingo, octubre 26, 2008

La sombra de don Roberto.

Los culpables nunca piden perdón.
Habitan la inmundicia y el inframundo de la inconciencia
y miran hacia el horizonte con ojos bobalicones.
Nunca mueren tampoco
y pasan a conformar las interminables filas del purgatorio;
ese que hace nido en sus almas carcomidas;
ese que no está en otra dimensión, sino aquí, en esta realidad inconfundible y perentoria.
Quedaron atrapados en su silencio cómplice,
la culpa les retuerce la lengua
y la paz los aborta inmisericorde.
Viven una inmortalidad que los decapita pausadamente,
que va haciendo de sus entrañas un desierto
y de sus personas un residuo de ser humano...
Por eso no piden perdón
porque dejaron de ser hombres.

martes, octubre 21, 2008


Durante estos días he caminado de la mano de la templanza y, con ella, he descubierto el valor de mis años y he disfrutado de la tranquilidad que dan las canas frente a vendabales que ya no padezco.

Ya no necesito definir el amor porque he aprendido que la esencia de éste no se esconde en la teoría, sino en la placidez de darlo y recibirlo, sin presiones, sin apremios y sin chantajes.

Alguna vez dije que amar a alguien no es razón suficiente para imponerle al otro nuestra presencia, nuestro sentimiento. Sólo cuando somos capaces de eso, podemos asegurar que estamos amando; antes, es únicamente el residuo malsano de un ego que se siente herido, descuidado y poco valorado.

Pero, ¿quién, sino uno mismo, debe valorar lo que sentimos?, ¿qué otra persona puede descifrar aquello que habita en nuestro interior y darle el sitial que le corresponde?

Suponer que el otro tiene la obligación de responder a nuestros sentimientos, no es más que una muestra de inmadurez, de falta de canas y de una impaciencia que sólo nos hace ahondar en aquello que queremos evitar...una contradicción vital.

A veces, sin proponérnoslo nos vemos envueltos en situaciones que nos conducen a reflexionar o a descubrir algo que ya sabíamos, pero lo teníamos guardado en el baúl de las lecciones. Y eso me pasó por estos días. Me reencontré con una añosa reflexión: el amor no se impone...se gana.

jueves, octubre 16, 2008

a R. M.

Cristales transmutados
esquirlas que se secaron en cauces áridos
tu nombre austral lo comulgaste en pasado.
Elegiste el efímero minutero
allá tú y tus proverbios.
No pisaré tus calles
ni el fragor de tus habituales contiendas.
Pero te aviso
ya no habrán 15 años
luego del eclipse que interpusiste entre tú y yo.
No hay rencores ni renuncias

porque me dibujaste el camino...
no hay nada.
Adios
Bajó el telón
y sin estrépito
la concurrencia
(yo)
abandonó la sala.

miércoles, octubre 08, 2008

Llegó la Justicia...


Para los ministros que integraron la Cuarta Sala del tribunal de alzada Pinto Pérez “queda condenado a la pena única de quince años y un día de presidio mayor en su grado máximo; a las accesorias de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos, y la de inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras dure la condena, y al pago de las costas de la causa, como autor de los delitos reiterados de secuestro y homicidio calificados en las personas de Ramón Luis Vivanco Díaz; Adiel Monsalves Martínez; Manuel Zacarías González Vargas; José Leningrado Morales Álvarez; Arturo Koyck Fredes; Joel Guillermo Silva Oliva; Roberto Segundo Ávila Márquez; Alfredo Acevedo Pereira; Raúl Humberto Castro Caldera; Pedro Enrique Oyarzún Zamorano y Hernán Elías Chamorro Monardes, perpetrados los últimos días de septiembre y octubre del 1973 según causa Rol 1462; por el homicidio calificado de René Máximo Martínez Aliste (Causa Rol Corte Nº 350-2008) y; por el homicidio calificado de Manuel Tomas Rojas Fuentes (Causa Rol Ingreso Corte Nº 465-2008), hechos estos dos últimos ocurridos en los primeros diez días del mes de diciembre del año 1973, en la Escuela de Infantería de San Bernardo”.

Ciega y tardía

como noche de invierno cerrada y sombría

has dado un salto hacia la luz

que te ennoblece

y te llena de suspiros de esperanza...JUSTICIA.


Hay almas que hoy se despiden en paz para descansar en la morada de la eternidad y hay familias que sienten, desde hoy, que hay esperanza para seguir buscando y llevando a la cárcel a quienes cegaron la mirada diáfana de tantos luchadores por la paz.


Amiga: este día debía llegar, te lo debía la historia, te lo debía la vida.

Juntas llevaremos claveles que anuncien de esta nueva primavera que ha llegado y juntas le contaremos a Martín de su abuelo.


viernes, octubre 03, 2008

Me he escudriñado por dentro estos últimos días...
me he gozado como niño en carrusel girando alrededor del sol...
he mirado antiguas contiendas a los ojos
y he dejado ir recuerdos vanos con un rictus de sana despedida.

sábado, septiembre 27, 2008

Mamá!!!!!?


Conversábamos con mi amiga Lula de lo más animadas de cómo encantar a los niños con el cine bueno y cómo enseñarle a los adultos a ser mejores o verdaderos educadores cuando de pronto, en mitad del silencio de la noche oímos un "mamá!??

La carne se me partió en dos y en una milésima de segundo, una sensación placentera y quemante me subió por la columna hasta alojarse en el inubicable.

Una voz tierna de niño, pero totémica de ansia me descompaginó el calendario: mi ahijado, mi pequeño Martín, clamaba por su madre, en el súbito arrebato del despertar abrupto de la noche.

No me creerán, pero me sentí como un griego que oía la voz de su padre Zeus llamándolo a su presencia.

Fue un sonido que percibió mi entraña y desde allí subió a mi entendimiento.

Magia pura.

Indescriptible armonía de reclamo y orfandad.

Un big bang para mis oídos.

Fue diametralmente hermoso.

El verbo potente hecho niño

con nombre de Martín.

viernes, septiembre 19, 2008

Re-Sentimiento...


Quizás piensen que estoy loca, que me he golpeado fuertemente en la cabeza o que he bebido en exceso. Pero nada de eso es cierto. Pasa que me voy a dar un permiso, ojalá largo, de describir aquello que tengo, lo que me hace feliz y que me hace una persona, si no realizada, en vías de serlo. Atrás deben quedar las frustraciones, los sueños incumplidos, los malos momentos. Desde ahora, comienzo disfrutar…
LO QUE HAY EN MÍ:

Agradezco:

* el trabajo que me permite entregar mis conocimientos y mi experiencia personal.
* los recuerdos de los viajes que he hecho con mis amigas.
* tener como amigos a Lula, Elda y Luis.
* las monedas que me han permitido disfrutar de conciertos, comida rica, paseos y buenos libros.
* todos los alumnos que he tenido desde que comencé con mi Práctica Profesional, allá lejos, en un Liceo Vespertino de Recreo, Viña del Mar hasta los que se irán este año graduados.
* la llegada de Martín desde el momento mismo que se hizo presente en Castro y supimos de su existencia.
* haber podido cumplir mi sueño de entrar a la Universidad.
* poder dormir sin pastillas.
* haber gritado por la libertad de mi país.
* poder ver, caminar, sentir, pensar, leer y escribir.
* la madre que tengo y mi abuela que me enseñó la magia y el poder de la lectura.
* por la gente que me ha amado, querido y estimado.
* mis recuerdos de niña en el Internado.
* las múltiples sesiones de sicólogos y siquiatras desde mi juventud.
* ser conciente y sensible.
* la ironía que despide mi humor.
* las cosas que facilitan mi vida.
* los errores que me han permitido crecer, las penas que se han transformado en lecciones y los logros que he alcanzado.
* la música que me transporta a otros tiempos.
* las personas que he conocido en mis trabajos.
* las escenas que me han emocionado.
* las casas que he ayudado a construir.
* las caricias y consejos que he recibido en estos 42 años.

En fin, son tantas las cosas que quisiera dejar escritas en forma de agradecimientos que deberé tomarme un tiempo más largo para ello. Por ahora, éstas son las más urgentes.


* agradezco también a quienes leen este espacio.

miércoles, septiembre 17, 2008

Llegó el momento que jamás imaginé

Nunca imaginé que algún día quisiera proponerme olvidarte
eso no estaba en mis anales,
ni en mi biografía,
ni en mi insana geografía
pero debo abandonar la tozuda idea de bailar con tu sombra
debo exortizarte de mis sueños de adolescente paupérrima
y dejarte ir
Aún no sé dónde poner tanta tristeza
ni qué hacer con este vacío inmenso que vomita mi necesidad de ti
pero no puedo seguir conjurando al asfalto para que te traiga de vuelta
Las calles ya no oyen mi reclamo
y en mis venas sé que debo dejarte partir
Me dueles en el recóndito exhalo de mi humanidad lacerada
y al mismo tiempo
eres la promesa de amor que mis sentidos conjuraron

Pero debo dejarte ir
para que las mañanas se susciten en mi vida

De verdad os digo:

NO SÉ DÓNDE PONER TANTA TRISTEZA.

viernes, septiembre 12, 2008


Mis sábanas acunan aquello que se me olvida a diario
mi mente está hecha de hilachas sin porvenir
pero recuerdo la hebra que me ha dado el sentir
a quién debo pedirle más?

Mejor escondo la cabeza bajo la almohada
y reniego de los que no me aceptan así
desmemoriada y semi ausente.

Nada de eso soy
pero solo pocos están llamados a saberlo
no pelearé con el resto que se queda en la minucia.

Reivindico los espacios vacíos de sonidos
los intersticios de las palabras
la comisura de lo dicho.

Al que quiere quedarse con lo evidente, fatuo y artesanal
le doy la bienvenida a mi paraíso
hay pasto para todos.

El elixir solo está en la mesa para quienes se dan el trabajo de ir más allá
de lo estrictamente superfluo
Bueno así soy yo

Me acusan de estar presente-ausente
de parecer un espectro público a quien nadie sabe descifrar
pero eso es una falacia.

Me saben los que me leen
entre líneas
los que no se contentan con ver salir el sol
sino que se preguntan por qué por el oriente.

No tengo respuestas para eso
ni siquiera para deletrearme un psicoanálisis de feria persa.

Soy como soy y sin tapujos puedo decir que
no soy nadie, pero existo.

No se hagan tanto rollo
mírenme a los ojos y desentrañarán el misterio
no es tan difícil
pero exige concentración y algo más que vena.

Lo que pasa es que están acostumbrados a leer sobre el agua
y yo soy marea profunda
aunque no turbia ni impredescible
ese es un mito.

Estoy a la vuelta de un bolero lastimero

Hagan el intento y les aseguro que me hallarán
y si por casualidad no es así
no busquen respuestas en mí...
analicen su perturbada forma de mirar.

domingo, agosto 31, 2008


Las circunstancias, el ajetreo diario, el reloj incansable de los apremios nos dificultan, muchas veces, el estar con nosotros mismos; el sentirnos fluir por las horas.

Ahora he estado conmigo. He podido palpar mis músculos y mis banderas; salivando recuerdos más añejos que los años. Pero también ha habido espacio para los sueños breves; esos chispazos hacia el mañana incierto.

He sentido el encuentro y el reclamo que mi interior le hace a esta figura pública que tan poca atención le brinda a veces.

Me miro al espejo y veo que tengo más batallas en la piel y los hilos de la melancolía ya comienzan a argentar mi frente. Pero esto no me alcanza para un reproche, ni un lamento. Sé que la primavera está próxima y sé también lo que ésta me trae cada año.

Es hora de dejar las despedidas atrás como un resabio más del otoño que todo lo mata de hastío muy lentamente.

Hay misterios que ni las esperas invisibles pueden descifrar. Hay amores condenados a existir en los intersticios del tiempo. Hay adioses que duelen, pero no matan.

Y, por sobre todo, hay una vida que espera ser vivida en primavera.

sábado, agosto 23, 2008

Mea culpa...


Hace mucho que no escribo...y no es por el ajetreo, ni las circunstancias, ni el exceso de trabajo en mitad del poco tiempo. No. Es culpa del estado, pero no el con mayúscula (aunque perfectamente pudiera serlo), sino esta medianía en la que me encuentro ahora y que, para muchos, es signo de equilibrio, madurez, que le llaman, pero para mí es como caminar por un limbo de status quo.

Para una persona que ha brincado siempre entre el límite, el margen y el costados no es fácil sentirse en esta posición; mezcla de la nada y la cosa ni una; donde se tienen pocos desvaríos y demasiada planicie (léase calma), pero esa calma que entumece las emociones, adormila las pasiones y nos deja funcionando utilitariamente frente al devenir...

Reconozco que no me sucede habitualmente, pero aún así no lo disfruto...me muevo con más soltura en los extremos, comulgo con más holgura con las tempestades, me siento más segura en los bordes abismales de lo cotidiano...quizás porque ese constante peligro de potencial derrumbe lo asocio con vida; con la sensación de estar vivo, de percibir, de riesgo, de apuesta.

Tal vez se deba a un incipiente síndrome de Peter Pan o, derechamente, a un masoquismo encubierto...pal caso, me da lo mismo.

Sólo ansío que retornen los días en que suelo devanarme los sesos pensando en la salvación de mi alma; o en esos minutos que siento que me desbarranco a un pozo sin fin...

Pese a la angustia y desazón que me causan esos momentos, créanme que lo prefiero a esta sensación de madurez y equilibrio que me tiene al borde del hastío...

Ya sé lo que están pensando...y quizás tengan razón...NO TENGO REMEDIO.

martes, agosto 12, 2008


Déjame caer en el rictus de tu sonrisa
y guarecerme allí del tiempo y sus caprichos

sola

en el rapto de un segundo
me haré espuma y desapareceré

pero no me prives

Déjame lamerte el sol en los tobillos
mientras destapo sesos en la vereda que te guarda

sola

cuando te hayas ido a otros mares
y me convierta en brisa de tus bolsillos.

viernes, agosto 01, 2008

Los cursos de sangre entendieron que debían volver a su redil
no hay tiempo para revoluciones ni bravatas ni estertores;
hoy se usan los talleres para reparar parapléjicos del alma nada más;
lo otro es patetismo del bueno, bonito, persa ( más que barato)
y sin tiempo para contemplaciones ni laceraciones ni ulceraciones personales.
Lección que no aprendiste yaga en la piel no más;
otro muro en la pared o una rayita adicional en la celda de condenado.
Me salvé de ésta
peronoquieroasegurarquemañananocaerénemipropiatrampadenuevo
porque dicen que si los gueones volaran pasaría nublado
y yo a veces engroso la fila de nubarrones cerrados.

sábado, julio 26, 2008

Días de suspensión telúrica...

No hay pasamanos en mi mente
que sostengan el desorden
de mis ideas.
No hay relojes titánicos
que detengan la furia de mis anhelos
y el borboteo incesante de este
palpitar de infierno.
Pero sí hay un cuerpo hecho pradera
que espera silencioso
el ruido de sus lamentos;
hay un dormir sobresaltado
de imágenes fantasmales.
Algo ruge tras las paredes
como un canto contenido
una represa guardada
a punto del estallido.
Quiero que corra sin parapeto
se encrespe
se erice
se desboque.
No quiero convertirme en nido
ni que le salgan raíces a mis
ojos.
No te cuelgues de mi
para darle sentido a tu existencia;
no te alojes aquí
como si fuera tu morada.
Deja que las campanas no cesen
de tocarçy que las mariposas no se suiciden
en la luz.
Déjame
déjate
aléjame de tus intenciones.

domingo, julio 20, 2008

Confesiones de baño bonaerense (Última Parte)

Viernes 18 de julio
a alguna hora de la madrugada.

La vida verdadera habita detrás de la puerta.
Allí, donde se acumula penumbra están también los momentos que nos validan, que nos hacen ser íntimos seres.
Detrás de la puerta estará siempre tú, aunque hayas partido para siempre. Porque una penumbra tuya fue atrapada por mis manos, mi deseo y mi memoria.
Por eso, cada vez que traspaso el umbral, tu figura emerge y se ubica, gentil, a mi lado.
Como ahora.
Como siempre.

Confesiones de baño bonaerense (IV Parte)


Jueves 17 de julio
hora indeterminada de la noche.

Vuelvo a refugiarme en mi cuchitril vicioso.
Otra compañía se me ha sumado: un grillo que no cesa de marcar presencia con su sonoro estar.
Quizás clama por un tronco de árbol, asido como debe estar en un frío bloque de cemento; tan lejos de casa como yo lo estoy.
Es pequeño este espacio, como un territorio liberado del ruido y el ajetreo de una ciudad tan inmensa.
La paradoja de la existencia: de día deambulo por espacios abiertos al infinito urbano. De noche, me recluyo en esta cápsula en donde me encuentro conmigo, mis ritmos, mis silencios y mi eterna ansiedad por escribir.
Cuando el sol gobierna, son mis pies los que protagonisan la historia; mis pies y mis retinas.
Pero cuando la luna se halla en su apogeo, son mis manos y mi mente quienes hacen su entrada triunfal.
Van quedado sólo dos noches antes de volver...
Ya quiero mirar los edificios desde mi ventana y oir el hablar acompasado de mi gente.
Quiero volver a tocar mis libros y oler mi yo impregnado en las paredes.
Quiero escuchar la voz de mis amigos y gustar los sabores habituales; mirar la condillera por entremedio del smog.

Confesiones de baño bonaerense (III Parte)

Miércoles 16 de julio
después de las 12 de la noche.

¿Qué sucederá ahora?
Nada.
Fue abrir una puerta y pasar.
No es otra habitación
ni la misma con nuevos
muebles.
Estuve suspendida en el
umbral
ni aquí, ni allá.


Parece molestarme
pero no es así.
No sé si debía ser algo que ocurriera.
Tan sólo ocurrió.
Estuve cómoda, relajada
a diferencia de lo que creía antes.
No hubo desparramo de mitos
tampoco estampidas
ni deseos.
Sólo estuve allí.
¿Debería sentir algo?
¿Por qué?
Los días deberán correr...
la sangre también.
Es así como debe funcionar.