viernes, noviembre 30, 2007


Me llegan los 42 y enmudezco frente a ellos.


miércoles, noviembre 28, 2007

Las razones
las ilusiones
los preámbulos
cuelgan polvorientos
exagües

ya no piden agua ni contemplación

menos, tiempo

Me sumo a ellos
(hace rato que dejé de pedir clemencia)

Las cartas están sepia en la mesa
las lecciones ya parecen letanía de vieja con encajes en la cabeza

¡¡¡¡Listo!!!!

Ya no basta con desear!!!!

domingo, noviembre 18, 2007

Un atisbo de cielo y de luna
una brisa pintada de azul
mi cabeza vaga buscando respuestas
que demoran y se diluyen
en una oscuridad incandescente.

Se cierran los círculos conmigo dentro
ya no me asfixian los tiempos
levanto mi cabeza hacia el sol
y duermo complacida en las tardes.

viernes, noviembre 16, 2007

Una disfunción cerebral no hace el delirio
no anida la pasión
ni el heroísmo...
tampoco mueve a idealismos
ni hace brotar los puentes de la imaginería.
Entonces
¿a qué temerle?
¿por qué esconder la cabeza, bajar la vista, avergonzarse?
Bueno, por el estigma
por la posesión demoniaca que se le supuso alguna vez
por la espuma en la boca
y los nervios hechos sal.
¿Para qué seguir?
Pudiera ser que el esfuerzo deviniera en crisis.

miércoles, octubre 31, 2007


Me he pillado olvidando a muy temprana edad...

He olvidado
momentos
personajes de novela
amores y desilusiones.

He olvidado
objetivos transversales
sendas y rumbos
cómo hacer el amor sin sexo
papelitos con números de teléfono.

He olvidado
un libro en mi velador
una cita gloriosa de Sábato
enamorarme a los 42 años
ir tras un ideal.

He olvidado
mis traumas profundos
mis dolores y olores
todos mis fantasmas (menos tú, claro).


(Escribo un momento antes de partir a hacerme un examen cerebral con motivo de descubrir algunos olvidos prematuros)

sábado, octubre 20, 2007

Con diez años de menos...

Llevo dos semanas con un suspiro en la garganta
y una palabra amorosa escapándose por la mirada...
Con los años o,
mejor dicho,
con el tipo de años que he vivido yo, las palabras amorosas suelen estancarse en la mirada y quedar allí,
sin poder encontrar el cauce para salir despedidas por la boca como infinitos enjambres de mariposas.
Pero no es una queja, sino más bien la constatación de una experiencia de vida;
de haber tejido los momentos en una trama más silenciosa y solitaria.
Cada uno sabe por qué ha llegado a un punto, a una forma, a una fisonomía...
nadie es ajeno a sus vericuetos, a sus propias tampas, a sus eufemismos.
Uno está lleno de cánones autoimpuestos, soportables o no, que te van dibujando los días a tu imagen y semejanza.
Uno está hecho de dogmas personales,
de fe inquiebrantables y
de principios que se han escogido para ordenar los cajones donde se guarda y almacena la vida.
Esta semana se me desordenaron los cajones y
me dio gusto porque me llevó a pensar...
"con diez años de menos...habría blasfemado...con savia de ese cuerpo quemaría mis templos..."
Pero porque la vida es sabia en medio de su caos,
el rapto amoroso me ha ocurrido ahora, al asomarme a los 42,
cuando soy capaz de medir mis tropeles y ya no necesito tanto verbo,
ni tanto verso para expresar lo que quiero...
porque tengo mi mirada;
mi mirada que no se vende a los convencionalismo,
ni a la diplomacia....
porque ella,
mi mirada sólo me responde a mí y
es consecuente sólo conmigo;
más aún,
habita mi intimidad más recóndita y
desde allí emerge pura y sin presiones.

sábado, octubre 13, 2007

¡No hay caso con la soledad! Es tan aplastante que ahoga, tan atemorizante en su silencio mortuorio, que llega hasta detener los recuerdos que quieren venir a acompañarme un momento.
¿Dónde están las voces?

¿En qué reducto distante ha quedado guardada mi presencia?

Conversación con mi hija en honor a su madre (cadáver exquisito)


(Aquí estamos en la clausura del homenaje a Neruda...Maite está de blanco y yo en medio de los talleristas)


La vida siempre nos acercará porque somos como el agua negra que acumula la mierda de la vida, pero, al mismo tiempo, somos la basura desde la que nacerá lo nuevo, lo necesario...la vida.


Entretanto en tanto, desando la incertidumbre del eco, del sonido, del insaciable que lamenta en escondidas como el cuerpo no entiende de tiempo, ni de historia, ni de excusas.


Más allá de las distancias que nos impone el día a día, está ese nexo que construimos en una sala de añejos olores de monjas transnochadas y que nos marcaron el día que hoy vivimos...tú, mujer grande y yo, más vieja.


Laméntame entonces al oído, qué sucede con el ritmo de los pasos ajenos, pero ciertos, con el palpitar del alma ante una atadura sin vuelta; ante un segundo que guarda lo inacabado, lo inpalpable, lo efímero del suspiro. Coméntame, entonces, qué sucede con el silencio que guardan tus sábanas, tibias de recuerdo.


Pilar: Estoy con tu hija en el día de tu santo y te recordamos con una de las tantas cosas que nos une: la escritura...

Es tu hija y tu herencia para este útero que ya se hizo infértil en la espera de un alguien que le diera sentido... tu hija le da sentido.


Entre caudales de sentires de una noche de fuga, levanta tus manos, despójanos de razones, de falacias, de preguntas y muéstranos qué hay detrás del vapor que aflora entre tanto discurso; ese norte que suele situarse en los segunderos prendidos de la palabra callada en el momento preciso.


Y por eso quiero que te lleves lo mío, porque no me cuesta desprenderme de mis cariños cuando se trata de dártelos a ti... porque a pesar de las grandes ausencias, te quiero y te siento en medio de mis imperfecciones como madre...tan sólo porque te quiero, Maite.


Por ahora busco en los estropajos de la deshonra y de los infortunios de la vida esos secretos que sólo guardan algunos acerca de la verdad perdida, de la felicidad completa y ajena y un encuentro. Entonces con la sorpresa inocente de ver frente a los abismos del azar, que no hay más que confiar en un otro, lo que el amor, el tiempo, la esperanza y la vida en sí puede hablar con la sola posibilidad de permitir la virtud de la existencia, del poder hacer realidad lo que ni siquiera nos han dicho que aún existe y hoy está en tus ojos, en tus manos y en tu ser: que hoy se expresa en un tal vez esperado, Gracias, vieja linda.


Y aquí me quedo...ella seguirá la historia porque ella lleva la fuerza de la historia...porque ella me supera...porque ella es la Maite.


Para tí, Pilar.

viernes, septiembre 28, 2007


Cómo te atrapo la vida sin dejarte caer, amigo.

Cómo te digo que por mis venas corre tu dolor, aunque no sea el mío.

Cómo acurruco tu tristeza, sin ser la mujer que escogiste para las penas.

Cómo dejo mi aura apocalíptica para procurarte bellos amaneceres.


Quizás sólo diciéndote que te quiero como aquellos cultivos que se dan con tiempo y dedicación.

Tal vez con uno de mis garabatos cotidianos y pudorosos.

En una de ésas, sólo conjugando el verbo del silencio que tan difícil resulta a mis vocablos.


Pero la purita y santa verdad es que te quiero.

Mataría por eximirte de tu pesar.

Llevaría con hidalguía el peso que hoy curva tu espalda y tu alma

y, con todo, sabría dibujar una sonrisa para nuestros encuentros furtivos

que lave de grises tu diáfana mirada verde.


Te quiero, amigo, y tú sabes que en esta declaración va todo el pecado enraizado en las palabras.

martes, septiembre 18, 2007


El 11 me encontró en Toconao y me recibió con banderas negras en sus calles.


Desde una casa de barro e historia, una viejecilla me dijo que las banderas eran porque de los desaparecidos en aquel fatídico día, la mayoría era del norte, mineros, obreros y pescadores de las áridas tierras de Atacama...


Quedé muda ante la inconmensurable realidad y sólo pude guardar un minúsculo silencio de recogimiento y respeto...


Siempre pensé y creí que mis velitas en el Estadio Nacional cubrían todo el mar de compañeros idos, pero allí, en mitad de la nada y de la sal, descubrí que el desierto homenajeaba a los suyos con la quietud sepulcral del desierto más árido del mundo.


Expiré una plegaria al cielo traslúcido del norte y guardé silencio......


Las historias de Manuel, los recuerdos de Amanda se hicieron carne viva de azufre y ausencia y mi lágrima contemporánea fue a llevarles una flor al éter en donde se encuentran.


Ahora los recojo en mi página para que NUNCA MÁS EN CHILE.

domingo, septiembre 16, 2007


Toconao y sus casas extrañas,

Toconao y su vieja campana

con su iglesia de barro y de caña

y su torre de piedra labrada."

viernes, agosto 31, 2007

Mariana

Hoy quiero contarles de Mariana.
Ella es una niña hermosa;
irradia inteligencia por sus venas adolescentes;

expande la soberbia belleza de los años pueriles
y hoy,
precisamente hoy,
se ha graduado de mujer GRANDE.

Mariana es una alumna mía, de Iº Medio, que hace pocos días atrás, tuvo un horrible accidente automovilístico, que le ha dejado su sonrisa un poco truncada. Pero es aquella sonrisa de fuera, la de los dientes parejos (no la sonrisa del alma) y, en medio de la confusión y el dolor, ella llamó a las fuerzas de su estirpe de mujer y pudo sortear las difíciles pruebas con un enorme aplomo y un rictus de ironía sana y bienvenida.

Es una niña apenas, pero ya se levanta con las fuerzas de la historia y la estirpe para ir más allá del choque, del estruendo, de sus dientes desperdigados y quedarse con el deseo de salir, de elevarse por sobre las dificultades y volver a sonreir con la gracia y la hidalguía que sólo tienen los más grandes, los fuertes de espíritu, los que están más allá del bien y el mal.

He querido, con esto, que conozcan a Mariana, porque es una niña hermosa, porque es mi alumna y porque es MUJER.


sábado, agosto 25, 2007

Crucifixión a las cero horas...

Quizás escribiré de torsos y no de palmas...
quizás me encubra en sílabas como me cubro en vida...
no sé,
tal vez
y sólo tal vez,
quiera hundirme en laxitudes indómitas que despueblen lo tan mal vivido
lo pútrido de estas latitudes que hoy contemplo en el espacio finito
de un espejo convexo.
La llama triste de un huerto sin ambages ni preámbulos
el sinsentido de un clamor desolado en la tarde de un día de junio
que va a estrellarse en mi axila herrumbrosa de estío.
Quizás sea la vida de castigo
que me sostiene en vilo de una lágrima
o el estiercol acanalado en la verada lúgubre del camino.
No comulgo con nada en estas horas
no
protesto atardeceres mustios de esperas y olvidos
tan sólo reniego de un andar prestado
que ha carcomido mi sombra en los postigos.
Adolezco del mal de muchos
la palabra
y si fisura hiriente
el entendimiento
me atraganto de versos y escabullo
a la más leve plaza de lamentos.
Qué he de decir cuando el minuto acabe
y me halle prendida en el susurro
de la caricia tibia pero prohibida
del mal que llevo tan dentro.
Quizás deba callar en el intento
de definir lo que he buscado en la huella sorda de un desierto
mientras me hundo abajo
muy abajo
de un ala rota y sin repuesto.
No hay premura en terminar
tampoco ansias de explicar;
sólo
(un minúsculo sólo)
el tenue arrebato de
proferir en mi defensa
la excusa trunca de una vida hecha de paisajes inmóviles
vistos al trasluz de mi ventana
dibujados en el redil de mi mente febril e insana
por aquellos años de la inocencia a granel.

Lo demás
poco
o mucho
pero sólo lo demás
lo guardo celosamente en la estrecha brizna de mis uñas
para pararme frente al día y espetarle al alba
una blasfemia bien merecida.

viernes, agosto 24, 2007

No quiero más que...

Quiero jugarme el amor en una apuesta visionaria e idealista que redefina el vuelo de los cóndores y haga de la locura el estado de las cosas.
Para las mañanas quiero una mirada perenne y para las tardes, un crepúsculo a prueba de melancolías y reparos.
Quiero, para mi piel, una estampida de grillos y la prisión del placer en mis yemas.
Y para mis ojos, la felicidad insomne de los otros y de mi.

domingo, agosto 12, 2007

Atrapada

Permanezco en un invernadero
no sé qué ocurre afuera ni a mi alrededor
siento mis sesos húmedos
las piernas mohosas
y el alma en extrema altitud.

No circula el oxígeno por mi boca
las palabras se me enquistan en la lengua antes de ser proferidas
estoy asfixiada de tan poca vida.

viernes, agosto 03, 2007

No sé en qué momento dejé de saber lo que venía después
porque alguna vez soñé con un después para mí
pero seguramente éste se quedó atascado en una premura
y, sin saberlo,
me alejé de él.
¿Dónde busco el después?
¿En qué esquina comienzo?
Me encuentro de pie en una mitad
y sé que no es el equilibrio.
A veces tiendo a pensar
que si sigo adelante
quizás

llegue un momento en que sepa
sienta
que vuelvo a pasar por esa esquina
y el después me retoma
y me reconcilia. Pero
¿cómo saberlo?
¿qué rostro tienen las certezas?

viernes, julio 27, 2007

Una estampida de tiempo
me estrelló lejos de ti

y me mantiene prisionera de un recuerdo.

La memoria esclaviza

atrapa en su red azul

espanta el presente

e instaura la dictadura del pasado.

Enceguece la razón

desperfila el andar

y hace vanos los intentos de seguir.

Siempre vuelvo hacia ti

y a tu figura fantasmal

casi legendaria en mi corazón.

Las palabras se han secado

de tanto buscarte

las ha trizado el viento

las ha cubierto el polvo y el rocío

me las devuelve frías

como la muerte.

Ya no estás en sitio alguno

ni debajo de las piedras

ni en el recodo de las nubes

no habitas los otoños

nadie sabe de tu nombre.

Sólo yo sé de tu aliento

del que me niego a despojarme

más bien lo tejo y lo destejo

pensando que un día he de encontrarte.

No te venzas al olvido

no renuncies a recordarme.

Si llegara ese día

lo sabrían las mariposas y mis manos

ambas alas se caerían

en el sepulcro del silencio.

No me prives de tu mirada

antes que llegue la noche

esa eterna y absoluta

que me arrebate el último llamado

y me robe de la retina tu imagen amada.

sábado, julio 21, 2007

Llevo dos días soñando que me muero...no sé qué significa.
Hace algunos años, supe de lo absoluta que es la muerte y me di cuenta que es eso, precisamente, lo que nos hace temerla tanto. Una vez que ha pasado, nada tiene retorno; lo que no se dijo o hizo, no tiene oportunidad de ser nuevamente.
Busco dentro mío tratando de saber qué pienso respecto de ella; si creo que es sólo un umbral hacia otra vida, si pienso que es el final de todo o si se mantiene una conexión con esta dimensión que llamamos "vida real", "realidad" o cosas por el estilo. Se me confunden las convicciones, las ideologías y las creencias; lo que quisiera que fuera, lo que anuncian los libros o la teoría que me he construido con retazos de todas las anteriores.
No sé.
Para aplacar, en parte, mis eternas ansias de calma y quietud he intentado creer que allí se termina todo y comienza la nada; un espacio sin ruidos, ni voces, ni apremios, en donde comenzará mi paz verdadera, ésa que se me hace tan esquiva.
Cuando se trata de la partida de un ser querido, siento que es sólo un cambio de estado, que nos permite seguir sintiendo y percibiendo a quiénes se han ido; algo así como un entrepiso habitado por almas que están a nuestro alcance toda vez que no las olvidemos.
Quizás ambas teorías sean las que más me acomoden, pero siempre está la inquietud de la no certeza.
Pero lo más importante para mí es que debido a la magnitud de ese absoluto y de esa necesidad de buscar la calma, la decisión de morir debiera ser respetada sin contemplaciones, ni cuestionamientos, ya que estos últimos nacen del egoísmo y del temor que surge al saber que perderemos a alguien.
Creo que hay pocas cosas más violentas que impedirle a otro la voluntad de irse, porque cuando se ha tomado tamaña decisión es cuando ya nada es capaz de mantenernos acá y la angustia ha hecho presa de nosotros.
Entiendo lo difícil que debe ser quedarse impávido frente a una resolución como ésta, pero si pensásemos en lo que el otro está soportando, padeciendo y sufriendo, podríamos tal vez hacer algo con nuestros propios sentimientos.
No sé.

viernes, julio 20, 2007

Por esta vez
sólo por esta vez
le acestaré un golpe
a la melancolía
y le regalaré una sonrisa
a la noche
no sea cosa que se acostumbre
y ya luego
no pueda
dejar de reir.
¡Qué reclamo de mandíbulas!
Nada puede ser más perverso
y
morboso
que estar condenado
a la sonrisa.

miércoles, julio 18, 2007


mi piel erizada...

un deseo repentino

cristales derramados en mis sienes

sábanas huyendo de mi mirada


me busqué al otro lado del mar

la sal de mis piernas

elevaron pezones como mástiles y atalayas

caí rendida en medio de efluvios


...recién vuelvo a respirar...