
Tus palabras hacen huir tu mirada
hacen que tus transparentes ojos vayan a alumbrar otros planetas
porque albergan el sol
un sol que no puede decirse en voz alta
de tanto que quema mi garganta maniatada.
Pero tu alma se escapa por tus verbos titubeantes
y va torpemente a guarecerse en mis oídos.
Porque sé que eso es lo que quieres
refugiarte en mí.
Aquí estoy.
2 comentarios:
allí estás y eres la primera estrella del atardecer.
Allí estás, cálida y silenciosa.
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