
Te vas apagando de a poquito
un exhalo tras otro dejas una estela de cansancio y manos caídas
menos rabietas, menos brío en la palabra que siempre fue "fuerte y clara"
ahora gobierna el quejido
y las ganas de no seguir en un camino que ya se ha tornado gigante.
Yo pido que te lleve
y muerdo el ansia egoísta de querer saberte aquí
a este precio agónico
prefiero que tus ojos acuosos se apaguen en la oscuridad del descanso eterno.
Anda, Willis...no demores tu paz.
3 comentarios:
uf! ... casi me haces llorar....
Mi madre cumple 80 años por estos días y poco a poco veo su luz brillante que no se apaga pero con muchas nubes amenazantes ...
saludos
VH
lindas las dos.
lindas las dos.
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