jueves, junio 15, 2006

Fisonomía...


Caminaba despreocupado cuando un chispazo de pasado se le metió en la mente...había descubierto, en medio del gentío, una mirada ya conocida...buscó esa fisonomía familiar en el registro de la memoria y la halló.
Había bailado con ella al borde de lo prohibido y su timidez le atrajo desde el primer momento; esa timidez que iba y venía en complicidad con los segundos y el frenesí del baile.
La siguió la noche entera...indagó, hizo bromas, fue locuaz y osado; todo para arrancarle una sonrisa, una palabra de futuro encuentro fuera de esos muros de cariños malos. Pero ella, quizás a sabiendas, tal vez inocente, se dejaba ir por el tumulto para reaparecer más tarde, plena de una nueva energía y bella como nadie del lugar.
Él le mostraba todo su encanto, desplegando su habitual sensualidad; ésa que despertaba miradas y comentarios de deseo, pero que en ella sólo provocaba una tenue sonrisa de ingenuidad.
Demasiado pronto se hizo la luz y cayó el amanecer; demasiado pronto hubo de despedirse y se encontró en una calle desierta, con la sensación de haber rozado un poco de ternura y haber quedado en la orfandad de lo desconocido: nada sabía de ella; apenas un nombre, una ciudad del sur que la había visto crecer y un par de nimiedades citadinas que apenas recordaba a la vuelta de las cervezas para el calor.
Presuroso garabateó un poema para cristalizar ese encuentro y perpetuar esa atracción peligrosa y fugaz que lo asombró esa noche sin expectativas.
De eso ya había pasado mucho tiempo...se había desdibujado todo, menos aquellos trazos escritos para la más bella.
Hasta hoy que la vio en el andén...Al verse reconocido, capturado en un haz de tiempo, fue él quien se sumió en la timidez; fue él quien sólo esbozó una sonrisa al calor de un recuerdo y fue él quién desapareció raudo cuando la luz llegó.

2 comentarios:

dreamparanoid dijo...

me parece que una mirada te ha puesto la ropa nueva de otoño.
que una nostalgia embriaga tus noches.
no lo se, yo te extraño, y he pensado en ti


te quiero mucho

Luis Seguel dijo...

No se qué decir, ojalá estes de vuelta y llenita de vida, aunque...