domingo, julio 30, 2006

Adiós

El frío penetraba por los pies...
el alma ya estaba congelada con el vuelo infinito que recorrí de la mano de aquella mujer desconocida.
Ella quedó allí, entibiando de rojo la vereda, yo me fui muda a blasfemar a una iglesia que nunca me dijo nada...
el vino se amargó en los labios; el humo de tanto cigarro se anudaba en el cuello, asfixiando las palabras huecas que se estilan.
Se apagó una estrella,
pero en el infinito rotundo se dibujó un halo de paz
para alguien que ya había encontrado el camino...
otros seguiremos vagando hasta hallar la hebra.

2 comentarios:

Luis Seguel dijo...

No hay palabra que me haga sentir más miedo, espanto y pánico, que la palabra Adios. Palabra diabólica, infernal. maquiavélica

tierragramas dijo...

Seguir vagando hasta encontrar... encontrar tantas cosas. Para mi, la idea, es buscar siempre más. No hacer de la vida un camino plano. La poesía es una buena manera de buscar caminos diferentes. Otras formas de percepción. Para mi lo son los cuentos y el arte en general.

En fin. Que las busquedas no se apaguen ni con la lluvia.


Saludos!